Relajación imaginativa

Tumbados en las colchonetas, tras unos minutos de concentración en las distintas partes de nuestro cuerpo (está explicado en otro ejercicio), vamos cambiando de espacios.
El profesor sugiere ideas sobre el lugar y el ejercicio consiste en imaginar las sensaciones que tendríamos: los rayos del sol, la lluvia fina, un campo lleno de flores, la hierba. Llueve más fuerte, tenemos que resguardarnos. Tenemos frío y nos resguardamos en una cueva muy pequeña. Va parando la lluvia y volvemos a salir al sol… Echadle imaginación. Se trata de reaccionar a sensaciones imaginadas.
Terminamos el ejercicio con una sensación que sea agradable y que nos permita pasar a la actividad siguiente con buenas sensaciones.

De este ejercicio hay muchas variantes. Una de ellas es imaginar, con los ojos cerrados, que estamos en un cine y que en la pantalla estamos viendo una escena que recordamos en la que lo pasamos bien, nos emocionamanos, etc. Siempre recuerdos positivos.  

Este ejercicio se debe hacer con música relajante.

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